El desgaste describe la pérdida de material de una pieza debido a interacciones mecánicas, térmicas o químicas. Las piezas resistentes al desgaste son componentes mecánicos que resisten al desgaste. El desgaste suele deberse a la fricción entre las piezas, como las cuchillas de corte, los engranajes, los casquillos y los cojinetes.
En muchos casos, la reducción de la fricción disminuye el desgaste de las piezas, lo que puede hacerse mediante:
- Eligiendo materiales con un menor coeficiente de fricción
- Tratando térmicamente las superficies para hacerlas más rígidas
- Utilizando lubricación
Las piezas a medida resistentes al desgaste pueden hacerse o fabricarse utilizando varios métodos de fabricación, y se utilizan en los siguientes sectores
- Médico: herramientas quirúrgicas, implantes y ortopedia.
- Industrial: Estructuras soldadas, engranajes, ejes, plantillas y accesorios, y recintos.
- Ferretería: Bisagras, asas, herramientas, tornillos, tuercas y remaches.
- Aeroespacial y automoción: Carrocerías de aviones y coches, cables eléctricos
- Robótica: Cuerpos de robots, engranajes, ejes, pinzas
- Productos de consumo: electrodomésticos, utensilios de cocina, carcasas de PC, joyas